Ó longo de décadas, as reivindicacións veciñais constituíron unha parte esencial da relación entre a cidadanía e a administración local, especialmente no ámbito parroquial. En parroquias como Carreira, as demandas máis habituais xiraban arredor de cuestións básicas e necesarias para a vida diaria: arranxo de camiños e viarios, mellora das traídas de auga, sumidoiros, mantemento do alumeado público, a contaminación, ou determinadas cargas fiscais que afectaban directa e negativamente á veciñanza.
Porén, moitas destas peticións atopábanse cunha administración limitada polas dificultades económicas, os procedementos burocráticos e as restricións competenciais da época, provocando con frecuencia malestar e sensación de abandono entre os habitantes. Neste contexto destacou de maneira singular o labor do xornalista ribeirense Juan Bautista Martínez Lemiña, auténtico impulsor e principal voceiro de moitas destas reivindicacións populares. Coñecido tamén polo pseudónimo de Tis-Ta-Bau, Bautista Lemiña converteu o xornalismo nun instrumento de defensa dos intereses veciñais, levando ás páxinas da prensa rexional os problemas e necesidades que afectaban ás parroquias do municipio.
A través de diversos medios de comunicación, especialmente do xornal vigués El Pueblo Gallego, deu visibilidade ás demandas da veciñanza de Carreira e doutras localidades da contorna, actuando en numerosas ocasións como intermediario entre o pobo e as autoridades locais. O seu labor non se limitaba a informar: Lemiña recollía as inquedanzas dos veciños, interpretábaas e transformábaas en artigos e denuncias públicas que buscaban provocar unha resposta institucional.
A implicación de Bautista Lemiña na vida social e cultural de Ribeira foi, ademais, extraordinariamente ampla. Xornalista de vocación, exerceu tamén como mestre nacional, ilustrador, e director da banda de música Orquesta Lemiña da cal formaba parte. No ano 1933 fundou igualmente o pequeno xornal local La Coraza, unha publicación de curta duración pero representativa do seu compromiso ca información e ca realidade social do termo municipal.

Juan Bautista Martínez Lemiña, no medio, xunto cos compoñentes da afamada Orquesta Lemiña. Imaxe tomada na Guarda (Pontevedra) no mes de xullo do ano 1936.
Neste artigo recóllense algúns exemplos das reivindicacións impulsadas por Bautista Lemiña logo de escoitar as demandas dos veciños de Carreira e difundilas a través da prensa. Aínda que moitas destas peticións tardaron anos en ser atendidas, varias delas acabarían materializándose satisfactoriamente, nun contexto económico municipal que distaba moito de responder ás necesidades e expectativas da poboación.
Santa Eugenia de Riveira. Bosquejo de realidades. El Pueblo Gallego. 15/11/1966.
“(…) ¿Y qué decir de Carreira y Aguiño? Lo que se ve no se oculta. Y vemos. ¿Cómo no vamos a ver si la realidad no ofrece dudas? Y vemos que son villitas relegadas al olvido en todo lo que concierne a servicios generales de conveniencia pública, desde la pavimentación y electrificación hasta la limpieza, estructura local y muchos etcéteras más, que por todos son conocidas y que en nada favorecen a los desesperados esfuerzos de los vecinos por aportar su concurso personal en una obra activa, ni a sus inquietudes por darle un avance turístico que responda a la situación estratégica que caracteriza a ambos pueblos de marcado tinte marinero”.
Santa Eugenia de Riveira. Problemas en cadena. El Pueblo Gallego, 02/12/1969.
“CARREIRA. En realidad – y esta información no es recogida de nadie- en Carreira, villa que alcanzó un auge digno de mejor gloria, hay mucho que hacer, comenzando por sus calles interiores que no reúnen las mínimas condiciones para circular por ellas un coche utilitario y menos para dar vuelta – como nos pasó a nosotros – en caso de emergencia. Y en estas calles interiores hay bastantes establecimientos públicos que tienen que suministrarse de mercancías diversas y estas mercancías tienen que ser llevadas por camiones. ¿Cómo se las compondrán estos camioneros para llegar hasta allí con sus vehículos? No dijeron que llegaban haciendo malabarismos con el volante. Siendo así, vaya para ellos nuestro primer premio a la destreza“.
Peticiones de Carreira. El Pueblo Gallego. 30/03/1971.
“Como no podía ser menos, también por Carreira estuvimos observando por las calles y preguntando a vecinos y amigos si tenían problemas que pudieran servirnos para justificar nuestra misión informativa. Y naturalmente que los tienen, porque tras dar varias vueltas por los interiores de la villa, nuestra atención se centró en las diversas deficiencias urbanas que, con respecto a la pavimentación son para las autoridades municipales de sobra conocidas.
Pero no vamos a centrarnos exclusivamente en este tipo de problemas para sacar conclusiones de nuestra estancia allí, porque lo que los carreiranes quieren y pidan que digamos de momento, aparte de otras cosas relacionadas con los servicios comunales es un alumbrado decente en el Crucero de parte al Rio, amén de otros rincones similares que carecen totalmente de este primordial servicio, dando lugar a que se produzcan accidentes que, aunque no revisten gravedad, son de sobra suficientes para que el descontento cunda entre la vecindad afectada.
A nuestro juicio, esto que nos ruegan que digamos como una humilde petición, no puede considerarse exagerado y por esto entendemos que tampoco debe serle negado. Como si se ve, se conforman con que el “resto” se le vaya suministrando, aunque sea por cuenta gotas.
Sin embargo – y este es un noble rasgo de conformidad – tanto los carreiranes como los aguiñenses – que tanto monta, monta tanto – con los que hemos departido durante un buen rato para que nos hablaran de sus problemas, se han mostrado muy complacidos al ver algunos cubos en las puertas sobre las cinco de la tarde. Preguntamos si el servicio municipal de recogida de basuras iba por allí contestándonos afirmativamente y diciéndonos que lo hacía en días alternos, pero que para ellos suponía un gran respiro.
Conformidad y nobleza que obliga a mucho y que nuestras autoridades deben tener en cuenta para sopesar estas importantes cualidades, propias solamente de quienes dándolo todo con su trabajo, guardan el espíritu de protesta en el propio corazón. Porque es de todos sabido que cuando la rebeldía se manifiesta abiertamente, esta rebeldía se traduce en publicas censuras que los carreiranes ocultan mediante la expresión del agradecimiento por simples nimiedades. Por eso lo que piden, que poco es, por cierto, no debe serle negado ni debe hacerse esperar.
Y del mismo modo que pergeñamos este comentario refiriéndonos a Carreira y Aguiño después de la conversación sostenida con sus activos moradores lo extendemos en términos de merecimiento hacia lo que también modestamente, humildemente, pero inminente necesitados, nos han pedido recientemente los vecinos de Bretal: una cartería y un teléfono que los ponga en comunicación con la sociedad, en esos cinco o seis kilómetros de “corredoira” que los separa de ella. ¿Verdad que en estas peticiones queda plenamente reflejado el espíritu de sumisión y humildad de nuestros parroquianos? Pues que las autoridades municipales las respeten y tomen buena nota de ellas en todos los efectos”.

Recorte de prensa do diario vigués El Pueblo Gallego, onde Bautista Lemiña publica unha crítica do funcionamento dos servizos municipais a nivel da parroquia de Carreira. 30/03/1971.
Fontes:
– Portada. Fotomontaxe, caricatura de Bautista Lemiña, por Rafael, El Pueblo Gallego 1929.
– Galiciana Dixital. El Pueblo Gallego. 15/11/1966 – 02/12/1969 – 30/03/1971.
– Agradecementos a J.M. Lustres “Chenel” (Ribeira), e Fco. Fdez. Fraga (Corrubedo), pola súa axuda e información aportada.
